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VISIÓN DEL FMI

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

"Por incertidumbre política, desaprovechamos una conjunción de factores favorables a la expansión."

Los fuertes ingresos del petróleo causan un excedente en la cuenta corriente de la balanza de pagos que torna innecesario recurrir al FMI. Lo que es más, siguiendo la pauta que marcó Argentina, el Ecuador prepagó su deuda con el FMI en protesta por sus recomendaciones de política económica, que el Presidente Correa considera erradas. Pero el Ecuador sigue siendo miembro del FMI.

El Fondo hace una revisión anual del comportamiento de la economía de sus países miembros, y entrega un informe al gobierno respectivo. El del Ecuador se completó en enero 25. Ecuador no lo ha publicado, pero el FMI dentro de su política de transparencia pone en su página web una breve síntesis.

El informe confirma algo que tratamos en nuestro artículo de febrero 12: que el crecimiento económico en 2007 fue mínimo, de 1,8 por ciento, inferior al más reciente estimado oficial de 2,6 por ciento y posiblemente el peor de América Latina.

La región es exportadora de materias primas. Por décadas, los precios de los productos terminados han subido, y los de las materias primas se han estancado. Pero ahora que China produce bienes de consumo a precios bajísimos, la relación se ha reversado: suben las materias primas, los bienes de consumo se han abaratado, y los países latinoamericanos se han beneficiado.

El Ecuador debió haberse beneficiado además de otro factor, único en América del Sur: la dolarización, en circunstancias en que se deprecia el dólar. Los precios de los países latinoamericanos con el que el Ecuador mantiene acuerdos comerciales han subido fuertemente en relación a los nacionales; los de Chile, Colombia y Brasil, en un 20 por ciento en los últimos 12 meses. Razones por las cuales el Ecuador tuvo la oportunidad de sustituir importaciones y exportar a esos mercados.

Pero no sucedió. Con tacto, y en medio de comentarios positivos de algunas políticas públicas, el FMI observa que “una caída en la confianza empresarial y la inversión privada han resultado en una fuerte desaceleración en el crecimiento.... Las tendencias de inversión y producción van a la zaga de otras economías de la región, en particular del sector petrolero, dejando en evidencia la importancia de mejorar el clima de negocios, mantener políticas fiscales sanas, y continuar con las reformas estructurales que reforzarán la sustentabilidad de largo plazo”.

El problema central es que aún faltan por lo menos ocho meses dentro de este larguísimo período electoral de tres años, cuyo objetivo es iniciar un nuevo período presidencial en que Alianza País cope todas las instancias de poder, que le permita introducir cambios radicales en la economía y sociedad ecuatorianas.

El electorado, defraudado por los gobiernos de la última década, y que se beneficia del incremento de los subsidios y salarios mínimos, mira los acontecimientos con optimismo. Pero quienes tienen un patrimonio o el acceso al crédito para ampliar sus negocios, se encuentran en compás de espera.

El resultado es que desaprovechamos un raro alineamiento de factores positivos que hubieran permitido iniciar un período de prosperidad y mejoría en la situación económica de todos los ecuatorianos.

 

 


 

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