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INCERTIDUMBRE
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
"Hay incertidumbre sobre el sistema económico que implantará el Presidente con la nueva Constitución.."
A los 16 meses de posesionado el Presidente Correa, seguimos en ascuas respecto al sistema económico que nos va a regir.
Estamos inmersos en un proceso electoral que comenzó en el 2006, y que se prolongará hasta el 2009. El proyecto de nueva Constitución aún no está listo, tendrá que convocarse a referendo, que implica una campaña, y si se ratifica la nueva Constitución, tendrán que celebrarse elecciones de dignatarios de la nueva república. En el mejor de los casos, estaríamos reeligiendo al Presidente en el primer trimestre del 2009.
De tener éxito la agenda oficial, Correa Delgado iniciará un nuevo período presidencial en control de todas las instituciones del Estado, e incluso con la capacidad de destituir al Congreso si demuestra independencia.
Hay el compromiso oficial con el “socialismo del siglo XXI”, cuyos proponentes, los presidentes Chávez y Correa, no definen, y que aún no se refleja en las políticas públicas en el Ecuador, al punto que el autor de esa expresión, el alemán Heinz Dieterich, ya ha manifestado su impaciencia.
Lo que se viene discutiendo y aprobando en la Asamblea apunta a que el socialismo del siglo XXI va a ser harto parecido al del siglo XX.
El proyecto de Constitución pone al Estado en el centro de la actividad económica, siendo su deber fundamental “dirigir, planificar y regular el proceso de desarrollo”. Y entre sus atribuciones está el “producir bienes”.
Se hace hincapié en que el sistema económico tiene que ser “solidario y sostenible, basado en la distribución igualitaria y equitativa... de los medios de producción”. Solidario e igualitaria son dos conceptos que el régimen esgrime como contrapuestos a tolerar que unos ciudadanos tengan mayor éxito económico que otros. La distribución igualitaria de los medios de producción abre la puerta a que el gobierno redistribuya la propiedad de los mismos.
Pero si vamos en esa dirección, ¿por qué ha llevado el presidente a su gabinete en posiciones importantes sobre todo en el área económica, a profesionales y administradores que pertenecen al mundo del capital privado?
Por otra, en el caso gran minería, Pachakútik ya mostró que los aliados de izquierda del régimen pueden resultar excesivamente utópicos y obstaculizar iniciativas económicamente convenientes.
Existe la posibilidad que el gobierno opte por un sistema económico en que el Estado tenga un papel proactivo en todas las actividades, pero sin llegar a desplazar al capital privado. Un dirigismo en que el Estado otorga facilidad a unas actividades, mientras desestimula otras.
Una de las variantes de este esquema podría ser la conformación de empresas de capital mixto, del Estado con empresas privadas, en sectores que el Presidente considere críticos para el desarrollo. Una versión más estatizante que el modelo asiático con el que el gobierno ha mostrado cierta simpatía. Con la crucial variante que bajo el sistema asiático el sector más dinámico es el exportador, gracias a la mano de obra barata, lo cual con la legislación laboral y política salarial actuales, no es viable.
Hasta que se despeje la incertidumbre, los agentes económicos se mantienen en compás de espera.