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SE ACERCA EL CIERRE
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
"A estas alturas de la negociación del TLC, el Ecuador deberá tomar la misma decisión que Colombia".
Para cuando salga este artículo, es posible que Colombia ya haya cerrado sus negociaciones del TLC. Inmediatamente le toca al Ecuador. Perú ya lo hizo a fines del año pasado.
Bogotá busca concesiones adicionales a las otorgadas a Lima. Cuenta para ello con el clima favorable a Colombia en Washington, donde se considera a Uribe el mejor aliado en la región; su lucha contra el narcotráfico es el punto central de la política de los EE.UU. hacia América Latina. El Washington Post le dio apoyo editorial.
Pero en los EE.UU., cada entidad pública tiene su agenda. A los negociadores agrícolas y de propiedad intelectual de los EE.UU. poco les importa la geopolítica. Uribe fue a Washington y regresó sin el acuerdo en el bolsillo.
Colombia ya cerró propiedad intelectual, en condiciones aproximadamente similares a las aceptadas por Perú. Se acepta la extensión de protección a los datos de prueba para los medicamentos, por cinco años, y más para los agroquímicos; no la protección para segundos usos.
El último punto en la agenda de negociación entre Colombia y los EE.UU. es el agrícola. Colombia busca proteger al maíz, arroz y pollo. EE.UU. rehusó que Colombia excluya producto alguno, aunque Washington se reserva el azúcar. Colombia aceptó, y hoy busca plazos largos y contingentes pequeños.
Si Colombia firma, el Ecuador deberá entrar a negociar de manera inmediata. Pero será imposible para Quito obtener mejores condiciones que las logradas por Bogotá. Más que negociación, tendrá que ser una decisión.
Lo aceptado por Colombia en cuanto a datos de prueba se contrapone a lo dispuesto por la resolución 486 de la CAN sobre propiedad intelectual, lo que quiere decir que si tres de los cinco países de la CAN no votan por modificar esta resolución (en particular el artículo 266), no podrá entrar en vigencia esa disposición de los acuerdos colombianos y peruanos, ya que el tratado de la CAN es superior jerárquico al acuerdo bilateral del TLC. Venezuela negará toda modificación, y Bolivia ha indicado no estar de acuerdo. El voto dirimente será el del Ecuador.
Hay voces dentro del gobierno que insinúan que si el Ecuador no firma el TLC, EE.UU. le prorrogará las preferencias unilaterales Atpdea. Garrafal error. Washington dejará expirar el Atpdea, y el Ecuador pasaría a competir con desventaja con Colombia y Perú, con los mismos productos, entre ellos flores, atún y brócoli, en el mercado de los EE.UU.
El “beneficio” que se lograría de quedarse fuera, de mantener la producción agrícola, es ilusorio. Los productos, sobre todo arroz, pasarían por las porosas fronteras norte y sur, minando los precios del mercado interno.
Lo que le cabe al Ecuador es adherirse a lo aceptado por Colombia, y más bien presionar para que los EE.UU. no le niegue algunas de las concesiones a ésta, o en su defecto, excluirse.
En el caso poco probable que Uribe se inhiba de firmar el TLC por considerarlo inconveniente, se le tornará difícil al presidente Palacio firmar en los términos inaceptables para Uribe.
A estas alturas de la negociación, al Ecuador no le queda más que seguir por el camino que traza Colombia.