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¿ ES SOSTENIBLE EL PLAN?
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
"Los programas sociales deben ser sostenibles durante varios años; sería trágico interrumpirlos."
El plan presentado el lunes 2 gira alrededor de la búsqueda de reducir la extrema pobreza en el mínimo tiempo posible, mediante la puesta en marcha de numerosos proyectos de apoyo a los más pobres. Aunque no se puede evitar pensar que cumplen un doble propósito, siendo el otro, mantener alta la imagen presidencial durante la campaña política de la consulta, la asamblea, la aprobación de la constitución, y las que vengan después.
Cada uno de los programas anunciados son, vistos por sí solos, importante y positivos, entre otros:
- la duplicación del bono de desarrollo humano, en tanto y en cuanto llegue a las manos correctas;
- la duplicación del préstamo de vivienda, que permita a los más pobres, adquirirla;
- la emergente reparación de las instalaciones escolares en la Costa, para que las aulas estén listas con la apertura de clases;
- la reducción de las tarifas eléctricas, luz y teléfono para los consumidores de menores recursos;
- la emergencia médica para ampliar la cobertura y mejorar los servicios;
- la ampliación del microcrédito, que puede ser la clave para que pequeños emprendedores salgan de la pobreza;
- los créditos automáticos para los beneficiarios del bono solidario, con similar motivo;
Las dudas son si es factible mantener tantos programas sociales en marcha, simultáneamente, sin que se agoten los fondos. Si los programas no son sostenibles en el tiempo, tendríamos la trágica situación de tener que interrumpir programas en los que la población ya habría aprendido a confiar para mantener su nivel de vida.
Si hay algo peor que la pobreza absoluta, es salir de ella brevemente, probar un mejor nivel de vida, y recaer.
El Presidente no dio datos sobre cómo va a financiar los proyectos. Más bien se manifestó en el sentido que buscar que cuadren las cifras es una preocupación de naturaleza secundaria. Los programas van a ser el objetivo central de política, independientemente que existan los fondos. Esto facilita comprender la frustración del Presidente con una economía dolarizada que le impide emitir para cumplir con sus objetivos de gasto e inversión.
En la medida en que un programa social tan agresivo para 2007 sea factible, se debe a la relativa austeridad de los dos gobiernos predecesores, austeridad con la que el Jefe de Estado ha manifestado su desacuerdo. Este año podrá gastar lo ahorrado, más toda la renta petrolera del ejercicio actual. Pero una vez gastado lo ahorrado, sólo quedará el dinero que se obtenga de la renta petrolera del mismo año.
El gasto no podrá ser igual cuando los recursos disponibles sean únicamente los ingresos corrientes, que cuando estuvo disponible el fondo de ahorro.
Luego está el problema del agotamiento del fondo de ahorro y contingencias, que el Presidente estima innecesario.
Nuestra historia reciente revela que cuando las cosas van mal, los golpes van en seguidilla uno tras otro. En 1998-1999 cayó el precio del petróleo, pero también vino El Niño y le cayó la Mancha Blanca al camarón. Algo similar pasó en 1982-83.
Es para defendernos de crisis de esta índole, que acumulábamos los fondos petroleros.