En el Análisis

 

Para acceder a Análisis Semanal, ingrese su usuario y clave.

Si no tiene una clave suscríbase ahora.

Usuario

Clave


¿Olvidó su clave? Haga click aquí.




Solicitud de Clave

 

REACTIVACIÓN PRODUCTIVA

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

Enero 3 de 2006

El gobierno abandonó la política de austeridad fiscal, que su predecesor aplicó con mediano éxito, y propugnó la reactivación productiva. Eliminó el Feirep, e introdujo esos fondos de ahorro en el Presupuesto.

Este objetivo ha quedado a nivel de declaración. El Presidente se concentra en la agenda política, y los ministros del frente económico están en el limbo (aunque la Iglesia Católica ya lo ha eliminado). Sufrimos la crisis de gabinete más prolongada de la que se tiene memoria.

Ocupamos los últimos rangos de competitividad. El desempeño económico es vergonzoso. Entre 1997, el último año normal, y 2004, el PIB creció un modestísimo 2,3 por ciento anual. Si sacamos al petróleo, sólo 2,0 por ciento.

El PIB ha crecido por la producción petrolera y el gasto público corriente, en particular la elevación desproporcionada de los salarios del sector público, lo que ha hecho que la economía se infle en su valor en dólares, que todo sea mucho más caro, sobre todo los servicios, sin que crezca el poder adquisitivo en la misma proporción.

Desde enero del 2001, el mes en que se anunció la dolarización y se detuvo la devaluación, la inflación ha promediado un altísimo 15 por ciento anual.

El crecimiento del PIB per capita de 0,8 por ciento. Pero la capacidad adquisitiva de la población que la mide el Pnud se reduce en -3,6 por ciento anual.

Según el Inec, entre noviembre de 1997 y setiembre de 2005, mientras que la PEA aumentó 3,0% anual, el empleo adecuado en el sector moderno, disminuyó en -2,3 por ciento anual; lo que aumentó fue el subempleo, 20 por ciento anual, y en menor grado el empleo informal, 5,4 por ciento.

La producción fue la pariente pobre del crecimiento. La industria excluyendo la refinación crece a duras penas 0,3 por ciento; el sector pesquero se ha contraído –1,1 por ciento. La agricultura ha tenido un resultado algo mejor, de 2,9 por ciento, gracias a la floricultura. Esto es un fracaso de la política económica.

¿En qué quedó la reactivación? De los fondos del Feirep, se le acaba de asignar al BNF USD 5 millones, y a la CFN otro tanto: la plata del BNF irá al financiamiento de la agricultura afectada por la sequía, y difícilmente se recuperará. Aquellos para la industria constituye un valor modestísimo.

En setiembre, mediante decreto se le dio un giro al Consejo de Competitividad para que se convierta en Consejo de Reactivación y Competitividad; pero para que logre su objetivo, se requiere que el Presidente ejerza a plenitud su cargo de Presidente del Directorio. Los ministros no colaborarán activamente si la agenda la maneja uno de sus colegas del Gabinete, en este caso, el Ministro de Industrias.

La firma del TLC va a requerir la reconversión del agro para hacer frente a la competencia de Estados Unidos, como consecuencia del TLC, y de Brasil y Argentina, por el acuerdo con Mercosur. Habrá que abandonar los cultivos y producciones en los cuales el Ecuador no tiene posibilidades de ser competitivo, y avanzar hacia el encadenamiento de la agricultura y ganadería con la industria.

Hagamos votos porque en este año el gobierno cumpla con la reactivación productiva. A la postre, más le importa al pueblo un empleo estable con ingresos fijos, que si hay o no asamblea constituyente.

 

 

 




Diseño web Citric Studio