En el Análisis

 

Para acceder a Análisis Semanal, ingrese su usuario y clave.

Si no tiene una clave suscríbase ahora.

Usuario

Clave


¿Olvidó su clave? Haga click aquí.




Solicitud de Clave

 

SUR SÍ, NORTE NO

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

"En el Banco del Sur que promueven Chávez y Correa, lo político es más importante que lo económico."

El jueves pasado tuvo lugar en esta ciudad la reunión previa a la fundación del Banco del Sur. Una semana antes, el Ecuador expulsó al representante del Banco Mundial. Previamente, el Ministro de Economía anunció que se había prepagado la ínfima deuda remanente con el Fondo Monetario, medida simbólica.

El miércoles pasado, Hugo Chávez anunció su intención de retirar a Venezuela del FMI y del Banco Mundial por ser “mecanismos del imperialismo”, e incluso, de la OEA si ésta reclamaba el cierre de una televisora.

Son medidas coordinadas por Chávez y Correa; junto a Kirchner, aunque el argentino ha optado por un más bajo perfil, impulsan una mayor integración de los países latinoamericanos siguiendo lineamientos económicos heterodoxos, y el distanciamiento con el sistema económico internacional que tiene a Washington, Bruselas y Tokio como sus centros, y por lo tanto, de los organismos multilaterales controlados por esos países.

La expulsión de Eduardo Somensatto se debe a que, cuando el presidente Correa era Ministro, el Banco Mundial se abstuvo, a último minuto, de desembolsar $100 millones ya aprobados, lo cual enardeció al hoy Presidente.

El Banco Mundial extiende dos tipos de préstamos: los vinculados a proyectos específicos, y los de apoyo a un plan económico previamente concertado con el Banco Mundial. El desembolso que no se hizo fue para un préstamo de esta última índole: a instancias del hoy Presidente, el país desmantelaba los mecanismos para guardar los ingresos petroleros extraordinarios para una crisis, como la caída del precio del petróleo, u otro fenómeno de El Niño.

La decisión de cancelar el préstamo no fue del representante del Banco Mundial en Quito; fue decisión de la matriz. Por lo que de la expulsión del funcionario puede decirse lo mismo que de la creación del Banco del Sur: “será un paso para dejar de someter a la región” al FMI y al Banco Mundial, como lo planteó el presidente Correa en la inauguración de la cita.

Lo que pretendía Ecuador es crear una especie de FMI regional, pero que preste con una condicionalidad distinta a la del Fondo. Este objetivo no se logró.

A Brasil no le entusiasma el Banco del Sur; pero es impensable que se conforme un banco latinoamericano sin contar con la economía más fuerte de la región. Lula manda a Quito a su Ministro de Economía, y acepta ser parte del Banco del Sur, como gesto recíproco con Kirchner, quien lo apoya en sus propuestas. Pero no apoyó la moción presentada por el Ministro de Economía ecuatoriano, que el banco se constituya en un fondo monetario regional.

El Banco del Sur sólo será un banco crediticio regional, lo que no hace mucho sentido, porque la CAF ya existe, y cumple muy bien su cometido. Mejor hubiera sido capitalizar a la CAF, en lugar de crear otro organismo.

Previo a la creación de un organismo regional alternativo al FMI, debería haber una mejor integración de las economías de la región, como sucede en Asia, y contar como ejes centrales con las principales economías latinoamericanas, Brasil y México.

En lo que hoy promueven Chávez y Correa, lo político es más importante que lo económico.

 


 

Diseño web Citric Studio