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MATRIMONIO DE CONVENIENCIA
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
El Ministro de Electricidad Miguel Calahorrano informa que se retoman las negociaciones con el Eximbank chino para la financiación de la compra de bienes y servicios chinos para la construcción de la central Coca-Codo Sinclair. Esto después que el Presidente Correa fulminara contra China por pedir garantías de repago.
La funcionaria en Beijing a cargo del comercio con Latinoamérica declaró que la construcción de Coca-Codo es de gran importancia para su país.
Más allá de equívocos y palabras de más (siempre de nuestra parte; los chinos nunca hablan de más), Ecuador y China son una pareja destinada a enlazar sus destinos.
Tomemos Coca-Codo. Al Presidente le indignó que el Eximbank chino quiera garantías. Pero China sabe que la obra no es una garantía en sí, porque no puede llevársela y montarla en el Yangtsé; y que no puede embargarla y administrarla, porque sus clientes, las unidades de distribución eléctrica, no pagan, y dependen del subsidio estatal. Por eso su firmeza.
El Presidente buscó alternativas de construcción con financiamiento y encuentra las puertas cerradas. Antes que China la primera opción fue Argentina; se trajo a Enarsa para que interese a empresas de ese país, pero fracasó en el intento (pero indemnizamos a Enarsa).
Expulsamos a Odebrecht e impugnamos el préstamo del BNDES brasileño: Brasil tampoco es opción.
Las empresas de EE.UU., Europa y Japón ven que al Ecuador se lo califica como el de mayor riesgo país en Latinoamérica; que expulsó o tiene en jaque a petroleras de EE.UU. Francia, España e Italia; que repudió la deuda en bonos a pesar de estar solvente, perjudicando a inversionistas de sus países.
No sólo que no se ha conseguido inversión para Coca-Codo, sino que tampoco hay prestamistas para los USD cuatro mil millones que necesitamos para el Presupuesto. Aparte de créditos del BID y la CAF, por montos que equivalen a los pagos que tenemos que hacerles.
Sólo nos prestó Petrochina, a dos años, amortización gradual con garantía de petróleo. Probablemente el gobierno solicitará a Petrochina la renovación al vencimiento, si es que no pide una renovación anticipada al cumplirse el primer año, para apuntalar las finanzas públicas.
El Ecuador necesita a China, porque nadie más le presta; eso le otorga a Beijing una fuerte posición negociadora.
¿Porqué China si y otros no? Porque el gigante asiático crece al 10% anual en base a su vertiginosa industrialización, y necesita recursos naturales que no tiene. En los ochenta entró al África, donde es el principal inversionista. Este siglo entra en América Latina, y el Ecuador es potencial gran exportador de materias primas.
En el Ecuador las empresas estatales chinas tienen la mayor producción petrolera extranjera, han hecho una oferta para una de los dos proyectos mineros grandes al umbral de iniciar la inversión masiva, y están listos para hacer otras inversiones.
En cuanto a riesgo país, las empresas estatales chinas delegan esa preocupación a su gobierno. A las palabras de más y extravagancias, ¿Mencioné ya que tienen experiencia en África?
Ecuador necesita los créditos e inversión chinos. China, los recursos naturales ecuatorianos. Matrimonio de conveniencia.