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DECISIÓN CON COLA
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
El fallo del Ministro de Energía del lunes 15, que procedía la caducidad del contrato de Occidental, con lo que perdía los derechos al crudo de los yacimientos que operaba, así como la propiedad sobre todos sus activos, sorprendió a muchos.
Papa Caliente.
El juego de la papa caliente que jugaron una semana atrás el Ministro Rodríguez y el Procurador Borja, sobre si cabía o no que Petroecuador trance con Occidental, aceptando el pago de una fuerte multa a cambio de no declarar la caducidad, culminó con que el Procurador finalmente aceptó que era posible tranzar, lo que le valió el ataque de quienes antes lo ensalzaban como héroe por ser quien primero esgrimió la caducidad.
Se pensó, entonces, que una vez que se aceptaba la posibilidad de tranzar, como Occidental estaba dispuesta a hacer importantes concesiones, la transacción era un hecho.
Pero El Gerente General de Petroecuador rehusó tranzar, argumentando no que Occidental rehusaba hacer un pago importante, sino que tranzar es ilegal, y además, inconveniente a los intereses del país. Planteamientos que había hecho como articulista del Expreso y por lo tanto de conocimiento del Presidente Palacio cuando lo nombró, sabiendo que el Ab. González Williams iba a tener que pronunciarse sobre la caducidad.
Al rehusar negociar Petroecuador, al Ministro Rodríguez, como juez de minas, no le quedo alternativa que declarar la caducidad.
Entorno favorable.
Era la decisión más fácil para el Presidente Palacio y su equipo. Había la amenaza latente que el Procurador enjuicie penalmente al Ministro y otros funcionarios, si no le satisfacía la transacción. El Congreso quería enjuiciar políticamente al juez de minas Iván Rodríguez por demorarse en declarar la caducidad. La Comisión Anticorrupción se pronunció por la caducidad, con lo que amenazaba al Ing. Rodríguez de declararlo corrupto si no se pronunciaba en ese sentido. Algunos medios televisivos hacían campaña por la caducidad, y tanto la Conaie como ONGs activistas amenazaban marchas contra el gobierno.
Se hubiera necesitado tanto liderazgo como convicción por parte del Presidente Palacio para ir adelante con la transacción. Pero el Presidente aparentemente favorece la caducidad y evita tomar decisiones que puedan ocasionar movilizaciones.
Los argumentos.
A la compañía se la ha encontrado culpable de haber transferido el 40% de los derechos económicos del bloque 15 a EnCana; que la transferencia de un derecho sin autorización previa es una violación del contrato; que en caso de violación del contrato el Ministro de Energía podrá declarar la caducidad; y que podrá significa deberá.
Desde otro punto de vista, lo que Occidental ha hecho es vender el usufructo de parte de la producción, un tipo de venta común en la industria petrolera mundial, y que sigue siendo la exclusiva responsable de la operación ante el gobierno nacional.
Al declararse la caducidad, con tanto apoyo de instituciones del Estado y de la sociedad civil, parece haber primado la tesis que al Ecuador no lo han respetado ni Washington, ni las multinacionales, y que por lo tanto es necesario hacer una exhibición de dignidad. No importa si una transacción era más conveniente económicamente, ni si la sanción es proporcional a la infracción que se alega: es un asunto de principio.
El hecho es que el anterior jefe de estado Latinoamericano en haber puesto prematuro fin a los derechos de una compañía minera americana sin compensación, fue Salvador Allende.
Efectos.
La toma por parte de Petroecuador de los activos de Occidental significa que el producto de la venta del petróleo de la compañía, restado los gastos de administración y una asignación para mantenimiento de pozos, pasa a ser íntegramente ingreso estatal, ya que no hay que amortizar las inversiones: lo mismo que pasó cuando la operación de Texaco revirtió al Estado. El Ministro Rodríguez estima la nueva renta estatal en 100 millones de dólares mensuales. Por lo que el efecto inmediato va a ser una más boyante situación fiscal.
Pero el caso tendrá cola. En primer lugar, EE.UU. ya no invitará Ecuador a culminar el TLC, y las preferencias andinas terminarán con el año. Las exportaciones de mangos, flores, espárragos, confecciones, entre otras, tendrán que pagar aranceles para entrar en los EE.UU. Y si el Ecuador subsidia a estas exportaciones, y compiten con algún productor americano, este podrá reclamar dumping, y habrá sanciones a ese producto.
En el Comercio hacia EE.UU., pasaremos a compartir con Panamá la distinción de ser los dos países de la costa del Pacífico de las Américas, sin TLC con EE.UU., nuestro principal socio comercial. Algunas actividades, como el procesamiento de atún, podrán desplacerse a otros países con TLC. Las exportaciones se van a ver afectadas.
Es posible que el Congreso de los EE.UU. apruebe algún tipo de sanción al Ecuador, que podrían ir desde terminar las preferencias andinas antes del 31 de diciembre, hasta quitarle al país los beneficios de nación mas favorecida, lo que significaría que todas las exportaciones sufrirían.
Se anticipa, asimismo, que Occidental acudirá a un arbitraje internacional bajo el tratado bilateral, lo que acarrea el peligro que después de algunos años, alguna sentencia arbitral definitiva nos condene a pagar una compensación de mas de mil de millones de dólares.
Mientras tanto, la producción petrolera tiende a declinar, y no por falta de potencial petrolero, sino por falta de inversión. No hay nuevas áreas en exploración y desarrollo que sustituyan las reservas producidas. ¿Se hará con el bloque de Occidental lo que se hizo con el de Texaco, de ordeñarlo sin reinversión? ¿Cómo tomarán las otras petroleras la decisión frente a Occidental: estarán dispuestas a asumir el riesgo de invertir para encontrar petróleo?
El tiempo dirá.
Para el Presidente Palacio, que le quedan ocho meses en Carondelet, la caducidad fue la mejor decisión: mas ingresos y menos protestas. Los problemas quedan para el sucesor. El tiempo dirá cuáles de los peligros aquí enumerados se harán realidad, y cuales son sólo nubarrones negros alejados por vientos generosos.