OPEP: ECUADOR REACTIVA MEMBRESÍA
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
El Presidente Correa anunció el ingreso a la OPEP a partir de noviembre, 15 años después que pusiésemos en suspenso nuestra membresía, bajo el gobierno de Sixto Durán Ballén.
El Presidente ecuatoriano fue invitado a la cumbre de mandatarios de la OPEP para el 17 y 18 de noviembre en Arabia Saudita.
Nos incorporamos a la OPEP en 1973, cuando dominaba el mercado. Pero eso lo perdió a partir de 1982, y los precios del petróleo comenzaron a declinar. La OPEP dispuso la reducción en la producción de sus miembros.
A nosotros nos asignaron una cuota de 0,2 millones de barriles diarios. El Ministro Gustavo Galindo, como buen matemático, estimó que por redondeo, podíamos producir 249.999: desde que nos integramos a la OPEP nunca habíamos producido más de 212 mil barriles diarios. Pero para cuando comenzó a caer el precio, estábamos en franco aumento de la producción, y para 1992 estábamos en 320 mil barriles diarios, incumpliendo flagrantemente la cuota.
La OPEP indicó que estaba dispuesta a incrementar nuestra cuota de producción, y que por lo tanto, no era un motivo para retirarse. Pero la decisión del gobierno, ya estaba tomada.
En parte el Ecuador se fue, por considerar que no había un beneficio económico que justifique el costo de la permanencia.
El Ecuador no podía desafiliarse de la OPEP: para salir de la organización, era necesario pagar las cuotas vencidas. Tenía una deuda pendiente por las cuotas de 1990-92 equivalente a $3,7 millones en chelines austríacos.
Al suspender su membresía antes que comience 1993, el Ecuador no incurrió en tener que pagar la cuota de ese año.
Para 1993 el presupuesto de la OPEP era 236,6 millones de chelines, y el costo se dividía por igual entre los 13 países miembros, tocándole al Ecuador el equivalente a $1,7 millones. Adicionalmente, había los costos de asistir a las sesiones, y mantener contacto con la organización.
La desactivación de nuestra membresía tomó la forma de socio ausente: exento al pago de cuotas, hasta cuando decidamos reactivarnos.
El descontento que tenía el Ecuador con la OPEP, lo compartía con Gabón, otro país de pequeña producción. Poco después del retiro del Ecuador, Gabón se desvinculó.
Este columnista estuvo presente en la reunión. Reporté desde Viena sobre la salida (25 de noviembre de 1992). Sobre el posible reingreso, elucubré en un extenso artículo el 1º de diciembre de 1992 que “ya no se requeriría hacer una nueva solicitud de ingreso a la organización, sino exclusivamente contactar a los ministros claves indicando que Ecuador considera reactivarse. Como la gran mayoría de ex funcionarios que han manejado la política petrolera en los últimos 20 años se manifiesta contraria a la salida del Ecuador de la OPEP, es de creer que probablemente las autoridades petroleras de un próximo período presidencial planteen el reintegro del Ecuador a la organización”.
Pero la reactivación tomó década y media. Correa es un mandatario de liderazgo, conocimiento e ideas, y estimo que va a poderle sacar amplio provecho a nuestra reactivación en la organización.



