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EL PRECIO DEL ARROZ

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

Recientemente, el Presidente advirtió que “si siguen los precios altos del arroz, les abro las importaciones del arroz”. El Ministro de Agricultura denunció que una gran empresa cervecera compraba 2.500 toneladas mensuales de arroz, lo que “perjudicó el precio”, y criticó el uso industrial de un producto de primera necesidad.

Demos marcha atrás un año al reloj.

Quienes hoy son gobierno triunfaron en su oposición a la firma del TLC con EE.UU. argumentando, de manera prominente, el perjuicio que tal acuerdo iba a significar para el pequeño agricultor, en particular arrocero y maicero.

Ecuador presionaba para que Colombia nos compre el excedente de arroz, a lo cual Bogotá era renuente, ya que le resultaba más barato adquirirlo en el mercado internacional.

El gobierno propone una “política comercial activa”: producir, y no importar. Una industria que importa sus materias primas sustituyó insumos importados, por equivalentes nacionales; y poco faltó para que la declaren subversiva por comprar insumos nacionales.

Cuando se pensaba que la producción arrocera no era competitiva se proponía proteger a los productores. Hoy, que ha cambiado el mercado y la producción nacional es competitiva, hay que controlar precios, para proteger a los consumidores.

Después de décadas de infortunio de los pequeños arroceros que carecen de capital y tienen pocas hectáreas, y de repetidas amnistías para los deudores del Banco de Fomento, es tan sólo justo que se vire la situación y que los arroceros ecuatorianos gocen de buenos precios.

Lo que hasta ahora ha sido un problema: qué hacer para que puedan sustentarse los numerosos productores ineficientes de arroz, deja de ser un problema y pasa a ser un factor positivo. El pequeño productor es competitivo y puede prosperar.

Dos cosas favorecen al precio del arroz:

- Por primera vez en décadas, se revierte la tendencia a que los precios de los productos terminados suben en relación con las materias primas. Lo que hoy sucede con el petróleo en beneficio del Ecuador, se repite con otras materias primas, entre ellas trigo, maíz, cebada y arroz.

- El sol y el peso colombiano, entre otras monedas, se han apreciado en relación con el dólar. Eso le ha dado a nuestra producción la misma ventaja que en el pasado le otorgaba una devaluación por parte del Banco Central.

Las perspectivas de buenos precios en los próximos años es una señal clara para que nuestros agricultores aumenten su producción.

Los arroceros deberán aprovechar sus ingresos extraordinarios para capitalizarse: sembrar más hectáreas en mejores condiciones; invertir en control de aguas; mejorar semillas, equipos. Producir más arroz, a menores costos unitarios.

El alza en el precio de los productos básicos nos va a favorecer como productores y nos va a golpear como consumidores, pero en su conjunto, es beneficioso para el país.

Pretender que nuestros productores tengan que subsidiar a los consumidores sería injusto para los arroceros, así como para los ganaderos y maiceros.

No emulemos en cuanto a los precios de los productos agrícolas, al Presidente Chávez, quien ha hecho desaparecer de los mercados venezolanos a la leche, huevos y otros productos de primera necesidad.

 


 

 

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