¿"LIGHT" O "FULL"?
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
Las personas cuya opinión ausculto están polarizadas con relación al Presidente Correa.
Lo paradójico es que tras estas posiciones antagónicas hay un gran consenso.
Casi todos coinciden en que:
- Desde el 95, en que se destituyó a Dahik, se vive en desgobierno;
- Los partidos responden a “dueños”: no son estructuras democráticas que permiten surgir a nuevos líderes;
- Se vive una situación de corrupción intolerable;
- Las empresas públicas son un botín político;
- El país ha recibido grandes recursos petroleros, el Presupuesto del Estado ha crecido enormemente, y eso no ha beneficiado al pueblo; las desigualdades sociales han aumentado;
- A esta situación tiene que ponérsele fin.
Las discrepancias en las percepciones van en cuanto a las intenciones del Presidente.
Para unos:
- La única manera de acabar con este poder de los dueños de los partidos es arrasando con las instituciones que controlan, como hace el Presidente, quien correctamente advierte que la alternativa es una revolución violenta;
- En un país de tantas desigualdades como el Ecuador, es saludable que se hable de un socialismo que reduzca estas desigualdades; hay socialismo en los países escandinavos;
- El Presidente habla contra un aperturismo bobo y la economía especulativa, y a favor de la productiva. El país ha seguido recetas impuestas desde afuera, y no una política económica a tono con sus realidades. Es mejor producir creando empleo, que importar, aunque los precios suban con ello.
- Su frontal ataque a ciertos grupos empresariales se justifica, porque han estado protegidos excesivamente, permitiéndoles prácticas oligopólicas; ahora se les hará bajar sus utilidades excesivas. También es correcto buscar que los grandes grupos empresariales paguen un impuesto a la renta adecuado.
Podríamos denominar a ésta de visión “light”.
Para otros, en cambio:
- El camino político que sigue el Presidente, está destruyendo las instituciones; le permite concentrar el poder en sus manos. Era viable un camino democrático de reformas;
- La violencia verbal está incitando el odio de clases; el Presidente desdeña la importancia de la relativa paz social que ha vivido en el país;
- La utilización de los fondos petroleros en programas sociales y de manera tan masiva, es pan para hoy y hambre para mañana, y motivado por razones electorales, y no va a ser posible mantenerlo pasadas las elecciones;
- El socialismo del siglo XXI es un invento del Presidente Chávez para justificar un gobierno autoritario, y que cuando deje el poder, dejará a Venezuela peor que hoy.
En fin, que el discurso del Presidente Correa apunta a que lo que quiere imponer en el país es un gobierno totalitario y una economía paternalista.
Eso es lo que podríamos llamar la versión “full”.
Los que creen en la versión “light”, argumentan que hay que concederle al Presidente el beneficio de la duda. Si se equivoca, habrá oportunidad de cambiar de líder en futuras elecciones.
Quienes sostienen la versión full, advierten que para entonces, ya será demasiado tarde. Tendremos un gobierno autoritario.
¿Cuál de es estas dos versiones se ciñe más a la realidad? Que el lector escoja.



