PRÓRROGA
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
Cada día es más remota la posibilidad que Ecuador llegue a alcanzar un TLC con EE.UU. Los acuerdos comerciales los tiene que ratificar el Congreso de los EE.UU., y los demócratas, que a partir de enero tendrán control de la Legislatura durante los próximos dos años, son contrarios a este tipo de acuerdo comercial. El motivo: su base electoral son los obreros sindicalizados, quienes estiman que sus empleos se pierden, con la apertura económica.
Perú ya tiene un TLC ratificado por su Congreso, y busca por todos los medios que a su vez el Congreso americano lo ratifique. Su embajador especial para el tema, Hernando de Soto, ha incluso propuesto modificaciones al acuerdo si se requiere para que el Congreso americano lo pase.
Colombia ya negoció un acuerdo que aún no se firma; Álvaro Uribe se desplazó a Washington para conseguir apoyo para el TLC de parte de los legisladores demócratas. Charles Rangel, quien presidirá la comisión legislativa a la que le toca decidir si se presenta o no a votación el TLC, no se comprometió a nada y Uribe retornó a Bogotá visiblemente contrariado.
Lo que podría suceder es que el Congreso americano condicione la aprobación de los TLC colombiano y peruano a la adopción de normas laborales más rígidas, para asegurarse que ninguno de los dos países se convierta en plataforma de exportación en gran escala.
Lo que sí es seguro es que las preferencias andinas, que expiran el 31 de diciembre, van a renovarse para Colombia y Perú. Porque si bien los demócratas no son partidarios de los TLCs, sí lo son del Atpdea. La diferencia: estas preferencias expiran cada cierto número de años, y si un país se vuelve muy competitivo en algún producto, entonces, cuando se renueven las preferencias, se excluye a ese producto. Ninguna empresa invierte agresivamente en producir un bien exportable, si depende para su supervivencia, de la prórroga de preferencias que expiran cada cierto número de años.
Antes de las elecciones, Charles Rangel había pedido que se prorrogue el Atpdea para los andinos por dos años. Por su parte, el Presidente Bush acaba de solicitar la extensión del Atpdea para los países andinos por un año.
Se da como un hecho que el Congreso de los EE.UU. va a prorrogar el Atpdea para Colombia y Perú por uno o dos años, pero para Bolivia y Ecuador no es seguro.
Bolivia, por haberse alineado con Chávez, el principal adversario de los EE.UU. en la región. Pero el gobierno boliviano ha manifestado que sí quiere llegar a un TLC con los EE.UU.
En el caso del Ecuador, de ganar Noboa, probablemente también se extenderá el Atpdea.
Si ganase Rafael Correa, los congresistas podrían considerar excluir al Ecuador, ya que el nuevo gobierno sería contrario a un TLC. Pero cabe la posibilidad que opten por la extensión de plazo corto, para tener el arma de no renovar las preferencias, si el nuevo gobierno ecuatoriano mantiene una línea hostil a Washington. The Heritage Foundation, influyente con los republicanos, quienes tienen la mayoría en el Congreso saliente, así lo recomienda.



